Nicolás regresa tras un año en Perú

Desde agosto de 2014, SOS Faim colabora con el programa Junior BTC. En el marco de este programa, Nicolas Demartin ha trabajado durante un año en la antena peruana de SOS Faim. En esta entrevista nos habla de su experiencia y de los grandes momentos que han marcado este año en Perú.

¿Cuál ha sido tu función en la antena peruana?

Mi trabajo consistía en apoyar a un socio de SOS Faim que fue creado hace poco, la Central Agro Andina del Perú (Central Agro Andina del Peru), que agrupa a las cooperativas de productores de granos andinos (quinua, maíz, …). Mi papel era, entre otros, fortalecer su organización y participar en el pensamiento estratégico de las actividades a poner en práctica.

Si tuvieras que elegir sólo un proyecto en el que trabajaste, ¿cuál sería?

Se han puesto en marcha una serie de cursos de formación destinados a los pequeños productores de granos andinos sobre diferentes temas:
Género: toma en consideración de la cuestión del género dentro de cada cooperativa.
Medioambiente: el desarrollo de una política medioambiental en las cooperativas.
El cooperativismo: estudio del funcionamiento de las cooperativas

Creo enormemente en este proyecto que, en mi opinión, ayudará considerablemente a las cooperativas a estructurarse y a trabajar de manera más eficiente y sostenible.

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¿A qué obstáculo(s) ha tenido que enfrentarse este proyecto?

La principal dificultad es que el público de estos cursos de formación, los pequeños productores de grano andino, no tiene un nivel de educación muy alto. Por lo tanto, hay que adaptar estos cursos y hacerlos accesibles para gente de todos los niveles, cosa que no siempre se ha hecho bien desde el principio. Los cursos a veces eran demasiado complicados, demasiado abstractos y demasiado alejados de la realidad los productores.

¿Cómo ves el futuro de esta central?

Veo dos grandes retos a los que tendrá que hacer frente. En primer lugar, hay que recapacitar sobre la producción: muchos se centran en el cultivo de la quinua sin tener en cuenta que la producción de quinua occidental hará la competencia a la de Perú. Por lo tanto, sería quizá prudente pensar en otros productos y así diversificar la producción.

El segundo reto de la central, sobre todo político, es convertirse en un actor de referencia en Perú por la defensa de los productores de granos andinos.

¿Cómo puede la central convertirse en un actor de referencia?

Para empezar debe mostrarse más y para lograrlo debe trabajar su visibilidad y notoriedad. Por ello, hay que estar presentes en muchos eventos y conferencias. Una solución podría ser que la central ponga en marcha sus propias iniciativas, como por ejemplo la organización de un evento regional sobre el papel de las cooperativas en el desarrollo.

La cooperación belga dejará Perú, sin embargo ¿crees que Perú ha salido del subdesarrollo?

Existe, en efecto, una creación de riqueza muy importante en Perú. El problema es que esta riqueza está mal distribuida. Perú es uno de los países más desiguales del mundo. El reto para los años que le quedan a la cooperación al desarrollo belga en Perú es hacer incidencia política para abordar este problema y lograr una situación más igualitaria.

¿Qué esperas de tus antiguos compañeros y de la antena en general?

Espero que sigan haciendo el buen trabajo que ya están haciendo y les deseo que sean capaces de adaptarse a este cambio de rol de la cooperación al desarrollo. Espero que puedan encontrar, en esta nueva configuración, la mejor manera de trabajar para desarrollar sus proyectos.

SOS Faim y tú es una historia que no termina aquí, ¿verdad?

En efecto. Me voy en un mes a Malí para trabajar durante un año en la antena de Mali de SOS Faim. Es más o menos el mismo trabajo que en Perú, excepto que aquí voy a trabajar más a menudo directamente con SOS Faim.

¿Más información sobre la planta agroindustrial Andina?

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