No existe alternativa agrícola sin movimientos sociales

Debate cruzado entre Rajagopal y Miguel Altieri

Tanto en el norte como en el sur, grupos de resistencia y alternativas positivas proponen nuevas formas de pensar y realizar la agricultura. Entrevista cruzada entre Rajagopal, activista gandhiano y anti-globalización y Miguel Altieri, profesor de agroecología, agrosilvicultura y agricultura urbana en la Universidad de Berkeley, California.

Miguel Altieri explica que en Brasil, ha sido la fuerza de los movimientos sociales la que ha logrado llevar la agroecología a las políticas nacionales y la que ha contribuido a su difusión mediante las redes de agricultores… En los EE.UU. hay movimientos sociales emergentes en la periferia de las grandes ciudades. Los desfavorecidos, latinos, negros, que no tienen acceso a los alimentos frescos de los supermercados, organizan una agricultura agroecológica periurbana.

En democracia, apunta Rajagopal, es necesario que el voto de la gente sea significativo en cuanto a la aplicación de las políticas. “El Estado es un elefante que se moverá si le das la dirección correcta…” Es posible articular el poder del pueblo para hacer que se voten leyes, controlar la política y el Estado. Para conseguir que las leyes se apliquen con éxito, deben ser el resultado de un movimiento social real organizado.

Rajagopal desconfía de las evoluciones donde son las instituciones internacionales quienes marcan el paso. Los gobiernos aplican las recomendaciones de las instituciones internacionales simplemente porque quieren ser buenos alumnos… La imposición arriba-abajo no funcionará, según Rajagopal.
Según Miguel Altieri, para crear con éxito un sistema alimentario alternativo al de las multinacionales hay que articular la acción de los agricultores y consumidores… Para reforzar estas alternativas se necesita voluntad política, responsables que permitan el acceso a la tierra, el desarrollo de la investigación y de la educación. Se necesitan movimientos sociales muy fuertes que fuercen a los políticos a aplicar estas políticas.

Rajagopal concluye: “Vivimos en un mundo contradictorio. Casi todos los días se gasta dinero en la organización de seminarios y conferencias sobre agroecología, etc. El miedo se instala, todo va mal y tememos que nada vaya a cambiar. Y el sistema se apropia de los pequeños cambios. Tarde o temprano habrá que revertir el modelo tomando como base las actividades realizadas por verdaderos movimientos sociales (…). Yo soy de los que les gusta hablar de la necesidad de la educación de las generaciones futuras. Ahí es donde todo comienza.

Para saber más

Lea la entrevista completa (Francés)

Lea el número de Desafío Sur : Alimentarse mañana, las alternativas agrícolas positivas (Francés)