El TTIP: por un mayor crecimiento… pero ¿a qué precio?

El TTIP: por un mayor crecimiento… pero ¿a qué precio?

¿Tendremos dentro de poco pollo lavado con cloro o ternera con hormonas en nuestros platos? Esto es lo que podría suceder con el TTIP (Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión). Desde junio de 2013, Estados Unidos y Europa mantienen negociaciones con el fin de llegar a un acuerdo económico. Se trata de la mayor zona de libre comercio jamás establecida.

Un tratado que no deja indiferente a nadie

Para sus defensores, impulsará el crecimiento, creará empleos y aumentará los salarios. Para sus detractores, se pondrán en peligro puestos de trabajo y los beneficios del acuerdo no serán para los ciudadanos, sino para los grandes grupos privados.

La sociedad civil subrepresentada en los debates

La sociedad civil se está movilizando en contra de su implementación y critica un proceso de negociación que la margina. Desde el inicio de las negociaciones, se han celebrado 119 reuniones con la industria frente a solamente diez con los sindicatos y las organizaciones no gubernamentales.

La misión de TTIP: la eliminación de los obstáculos del reglamento…

En el mandato de negociación de la Comisión Europea, una directiva promueve «la eliminación de los obstáculos reglamentarios innecesarios al comercio». ¿Cuál es el significado de esta frase? Se refiere a la legislación y reglamentos de los Estados en materia de empleo, protección social, medioambiente, servicios públicos, seguridad alimentaria, salud pública y nutrición, etc.

El leitmotiv: armonizar para igualar por lo bajo

Hoy en día, el libre comercio es una realidad entre Europa y los EE.UU dados los bajos aranceles. Sin embargo, el TTIP quiere ir más allá. Las actuales negociaciones buscan una armonización de regulaciones entre Europa y Estados Unidos.

Esta «armonización» deja entrever una nivelación a la baja de los reglamentos sociales, sanitarios y medioambientales para copiar los de Estados Unidos.

¿Una pequeña muestra de lo que nos espera?

Los Estados Unidos no han ratificado los convenios sobre la libertad de reunión y el derecho de negociación colectiva de la Organización Internacional del Trabajo. En el ámbito de las normas de higiene, Europa va mucho más allá y exige condiciones más estrictas para calificar un producto como “apto para el consumo”.

«Tribunales arbitrales privados» podrían ser integrados en el funcionamiento del TTIP. Estos permiten que un inversor que se sienta agraviado por una decisión ataque a un Estado para obtener una indemnización. Si pierde el juicio, el Estado debe pagar la indemnización, que puede llegar a miles de millones, o tener que modificar la legislación en cuestión.

Y sobre las zonas agrícolas y alimentarias: ¿qué impacto tendrá?

Productos como el pollo lavado con cloro o ternera con hormonas podrían terminar en nuestros platos. Aunque la UE no permite su importación en la actualidad, la creación de tribunales arbitrales privados podría cambiar esta ley.

La llegada de estos productos americanos más baratos afectaría enormemente a los productores europeos.

Las enseñanzas de un acuerdo pasado, el TLCAN

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), co-firmado por Canadá, Estados Unidos y México y ratificado en 1994, persigue los mismos objetivos que el TTIP: impulsar el crecimiento para crear puestos de trabajo y aumento los salarios. Los instrumentos fueron similares: la eliminación de muchas barreras no arancelarias y el establecimiento de tribunales de arbitraje privado. ¿Qué pasa en la práctica?

• Según el D19-20 2, 680.000 empleos se perdieron en los EE.UU. debido a las deslocalizaciones masivas de empresas a México.

• Según Médecine pour le Tiers Monde: el sector agrícola mexicano ha sido desmantelado después de su apertura al mercado norteamericano, demasiado competitivo, y millones de empleos se han perdido. En 1994, el país tenía 12 millones de pobres; en 2014 había más de 50 millones.

Un tribunal de arbitraje privado ha condenado a la provincia de Quebec por haber impuesto una moratoria a la minería – considerada peligrosa para el medioambiente – de petróleo y gas de esquisto. Canadá ve cómo la empresa estadounidense Lone Pine Resources Inc. le reclama 250 millones de euros.

Thomas Ferdin, voluntario

Para saber más:

Leer la última edición de Dajaloo sobre los  Acuerdos de asociación económica

Página de la Alianza D19-20